Muchas gracias por este shiur el cual nos ayuda sobremanera a comprender los rigores del Din cuando no tenemos un arrepentimiento correcto y de la manera que HaShem desea que opere. No son solamente palabras salidas antojadizas de los labios, sino que debe haber una conexión entre lo que decimos y nuestro corazón, con la intención que se de una verdadera teshuvá para que la misma se eleve "como olor frangante ante el Santo Uno" y El borre nuestras transgresiones, no dándole cabida a Mecatreg (espero se escriba asÃ) que traiga sufrimiento y desgracias en nuestras vidas. Gran enseñanza con un verdadero sentido práctico para nuestras vidas. Muchas gracias. Saludos desde Costa Rica R. A. Cordero